viernes, 2 de diciembre de 2011

ESTIMULACIÓN COGNITIVA DEL BEBÉ CON SD DE 0 A 12 MESES

Desde el momento que nace, el niño va relacionándose con su entorno. Es a través de los sentidos y la experiencia la forma cómo integrará toda la información en su cerebro y por ello es importante brindar al niño estrategias cognitivas que le permitan desenvolverse en su ambiente. Recordemos la importancia de la Intervención Temprana desde el nacimiento, con ellas se trabajará el aspecto motor, que sabemos involucra también a las demás áreas de desarrollo.
Son muchas las actividades y trabajos para estimular el área cognitiva de los niños con Síndrome Down, mencionamos a continuación algunas actividades que le permitirán trabajar con él en casa.
Edad
Características
Actividades
Material
0-3
meses
Estimulación auditiva Ponga al niño en contacto con juguetes sonoros, en especial con aquellos que hagan ruido y puedan asociarse con rutinas (un sonido para cada actividad) Cajita de música
Reloj tic tac
Campana
Timbre
Muñeco de cuerda
Desarrollo de esquemas Ponga diferentes objetos pequeños en las palmas de las manos del niño. Intente que mantenga el objeto cada vez más tiempo en su mano. Si tiende a abrirla y dejar caer el objeto, ayúdelo sujetando por unos momentos. Aros
Sonajeros con mango
Estimulación vestibular Ponga al niño boca abajo y luego boca arriba sobre una pelota grande y sujetándolo, intente hacer balanceos en todas las direcciones. Pelotas grandes (terapia)
3-6  meses Estimular la permanencia de objetos Manipule títeres o muñecos, hágalos hablarle al niño. Esconda el muñeco y continúe hablando. Luego vuelva a hacer aparecer al muñeco en su totalidad o parte de él. Teatrín
títeres
Concepto del propio cuerpo Colocar al niño manoplas o guantes grandes. Atar cascabeles o sonajas. Animarlo a mover ambas manos. Sonajas o campanillas
Guantes grandes
Imitación de gestos y acciones sencillas Siéntese con el niño ante un espejo y cante canciones al mismo tiempo que hace gestos con la cara y las manos. Observe la reacción del niño y procure que mantengan la atención. Espejo para bebés
6-9
meses
Manipulación y exploración No dé al niño todos los juguetes al mismo tiempo. Procure que trabaje con uno y dirija toda su atención en él. Bríndele juegos de manecillas, botones, luces, girar, con efectos y observe la reacción. Juegos de manipulación, causa efecto.
Permanencia del objeto Ponga un objeto que guste al niño dentro de una caja cubierta con una tapa. Agite la caja para hacer ver al niño que el objeto está todavía dentro y anímelo a buscarlo. Caja con tapa
Juguete
Desarrollo de esquemas De al niño un objeto redondo, para que lo pueda coger. Observe las conductas que presente y anímelo a que lo pase con la otra mano. Aros
Pulseras
9-12 meses Relaciones espaciales Enseñe al niño a apilar aros grandes en un soporte fijo. Empiece por ayudarlo a sacar los aros y luego a intentar insertarlos. No olvide felicitar cada logro Base con aros de goma o plástico, de diferentes colores
Imitación Intente realizar acciones que gusten al niño: golpear la mesa, levantar los brazos, etc. El niño deberá mantener su atención hacia usted, e intentará hacerlo a medida de sus posibilidades. Cuerpo
Discriminación de objetos familiares Enseñe a niño 3 objeto familiares: cuchara, pelota, muñeco. Colóquelos frente a él. Coja otro objeto parecido a los 3 que enseñó y pídale que busque un objeto igual al que tiene usted en la mano.  Repita la acción con todos los objetos mostrados y ayude al niño si es necesario. Cuchara
Pelota
Muñeco
Otros objetos familiares

ESTIMULANDO EL LENGUAJE EN BEBÉS Y MIÑOS CON SD

Durante los primeros meses del bebé con SD, es importante familiarizarlo con las personas más cercanas a su entorno: padres y hermanos, otros familiares que vivan con él. Depende mucho de la relación que tengan con él, de su desarrollo y logros posteriores. Todas estas actividades van de la mano con el aspecto emocional, sin sobreproteger, ni descuidar al niño, sino incentivarlo con cada logro. No se busca la compasión de la familia, sino la autonomía del niño.
En las actividades recomendadas a continuación, se busca la interacción del bebé con sus padres, de la misma manera se le da importancia al lenguaje expresivo y comprensivo del niño. Posteriormente, se trabajarán actividades de manipulación y la comprensión a través de órdenes sencillas.
EDAD
CARACTERÍSTICAS
ACTIVIDADES
MATERIAL
0-3  meses Estimular contacto visual Ante actividades como lactar a su bebé, mírelo y sonríale. La música de fondo puede ser buen acompañante. Cd’s musicales
Estimular la capacidad de atención Cuando bañe al bebé, o le cambie el pañal, háblele suavemente mientras lo atiende. Busque que él dirija su mirada hacia donde está usted.
3-6 meses Discriminación “ambiental” Cada vez que se lo lleve a distintas partes de la casa, cantarles canciones temáticas de acuerdo al lugar o momento: baño, paseo, sueño, comidas. Canciones temáticas
Comprensión e imitación Agarrar una pelota y llevarla cerca del rostro del niño. Decirle el nombre de la pelota, el tamaño. Acercarla y alejarla del rostro del niño. Pelotas pequeñas
6-9 meses Expresiones Fomentar las expresiones del niño a partir de la imitación. Mostrarle sus propias reacciones con un espejo. Espejo
9-12 meses Reforzar actividades Aprovecharemos en trabajar la motricidad fina del niño para que encaje piezas pequeñas dentro de un recipiente, reforzar verbalmente con órdenes: dame, toma, ponlo dentro, fuera. Recipiente con pequeños ganchitos o pines de colores
12-18
meses
Imitación Gestual Reforzar las expresiones y gestos de los niños: les decimos mediante canciones o juegos “ahora vamos a reír, a gritar, a suspirar, a bostezar”, y el niño debe imitar. Usar un espejo para que pueda verse el pequeño. Imágenes o tarjetas con imágenes o animales.
18-24 meses Fomentar la comunicación Emplear una pelota grande. Sentarse al otro extremo del niño, mirándolo de frente. Luego darle la pelota al niño haciéndola rodar frente a él. Pedirle que nos de la pelota, de la misma manera que nosotros. Pelota

ESTIMULANDO LA MOTRICIDAD FINA EN BEBÉS CON SD

Una de las características de los bebés con SD es su retraso en el desarrollo motor, una de las causas es la hipotonía (flacidez muscular) que ellos presentan, además de las complicaciones en la salud.
Si bien es cierto estimular la motricidad gruesa, la motricidad fina no debe pasar desapercibida pues las habilidades de coordinación visomotriz son necesarias de estimular desde pequeños, ya que le servirá para la adquisición de aprendizajes tales como leer y escribir.
En un inicio, la estimulación se realiza de manera visual para lograr la fijación y la atención. Posteriormente, el bebé logrará manipular los objetos y con ellos llevarlos hacia su boca. Finalmente, se logrará que el niño logre coger objetos cada vez con mayor destreza, pasando desde cogerlos con toda la mano, hasta dominar la pinza digital.
Algunas actividades para estimular la motricidad fina de los bebés desde los 3 hasta los 24 meses se mencionan a continuación:
EDAD CARACTERÍSTICAS ACTIVIDADES MATERIAL
3 – 6 meses Estimular la discriminación de diferencias Con objetos familiares diversos, mostrar objetos que sean diferentes en 2 dimensiones (color tamaño forma)
Que manipule un objeto hasta que se canse. Luego que manipule el otro.
Pelotas (diferentes colores)
Intentar diferentes tamaños.
6-9 meses Manipulación y exploración de objetos No dar al niño varios juguetes a la vez.
Ofrecer al niño material que tenga muchos agujeros, para que el niño pueda ir pasando sus manos por ahí. Ayudarlo si fuese necesario. Es importante que el niño controle visualmente qué está haciendo.
Bases perforadas con formas.
9-12 meses Reacción causa y efecto Anime al bebé a observar el funcionamiento de los aparatos, intente que llame su atención. Luego, ayudar al niño a presionar botones, o manipular el objeto para ver qué efecto produce Juegos de luces, para presionar
12-18 meses Aumentar la atención y exploración del niño. Es importante que el niño empiece a centrarse más en las actividades que utiliza. El cubo debe tener un lado descubierto. Animar al niño a meter los objetos dentro del cubo. No pasar de actividad hasta que no hayan terminado los objetos.
Los materiales de motora fina deben ser sencillos de armar, desarmar, ensamblar.
Pines u objetos pequeños y cubos, cajas.
18-24 meses Coordinación motora fina Dar al niño bloques de construcción de diferentes tamaños, jugar con él, apilar torres. Luego dejar que lo haga solo.
Brindarle pines de madera para que empiece a insertarlos.
Cubo de bloques de colores.
Juguetes para ensamblar (legos grandes)

Estimulación del bebé con Síndrome Down de 0-3 meses

A medida que el bebé crece, se hace más efectivo a los sistemas sensoriales y por lo tanto, responde a la estimulación. Con estas actividades, se elaboran estrategias que permitan al niño adaptarse mejor a su medio.

-Exploración visual
• Durante diferentes actividades del día, que cada miembro de la familia acerque su rostro al bebé, para que el pequeño pueda fijarse en ellas. Que cada uno pueda hablarle suavemente o le cante una canción. La distancia puede ser de 20 á 30cm de distancia.
• Colgar cintas de colores vivos sobre la cuna del nido (en vez de móviles de juguetes, que sean móviles de cintas) para que el niño las pueda apreciar.
• Tenga cuidado de no llenar al niño de tantos estímulos que puedan aturdirlo.
-Fijación visual
• Una vez que el niño fije la mirada, acérquese a él y lentamente muévase procurando que el niño gire sus ojos siguiendo su rostro. Muévase hacia ambos lados, de arriba abajo.
• Utilice una linterna con papeles de celofán de diferentes colores en el foco y muévala de izquierda a derecha y de arriba abajo.
• Cargue al niño y colóquelo mirando hacia afuera. La espalda del bebé contra el pecho de usted y deje que observe distintos lugares de la casa. Sujete la cabeza del bebé.
-Estimulación auditiva
• Cada actividad que realice durante el día, puede acompañarse de canciones suaves hacia su bebé. También háblele. Cuéntele lo que está pasando, sobre todo para calmar su llanto.
• Permita que su niño manipule objetos sonoros: sonajeros, cascabeles, campanillas, etc.
• Durante juegos tranquilos, generalmente en la noche, reduzca la cantidad de sonidos posibles, que incluyan la presencia de muchas personas, la tv o la radio.
-Respuestas de orientación a sonidos:
• Coloque al bebé de forma que no la pueda ver directamente. Háblele o cántele hasta que busque la fuente de sonido y logre ver su cara. Sonríale y alabe la conducta del niño. Si no hay respuesta del niño, ayúdelo.
• Realice la misma actividad, pero esta vez utilice otra fuente de sonido (campanilla, sonaja, etc). Sonría al niño y felicítelo si hay respuesta.
• Haga sonar un objeto frente al niño. Mueva el objeto hacia la derecha e izquierda, esperando el seguimiento del niño. Si el pequeño deja de seguir el juguete con su mirada, póngalo frente a usted y deje que mire y toque el objeto antes de repetir la operación.
-Estimulación táctil:
• En un ambiente cómodo, recuéstese con el pequeño, y acarícielo suavemente al mismo tiempo que le habla o le canta.
• Coloque al niño sobre distintas superficies, suaves, rugosas, blandas.
• Ofrezca al pequeño materiales de texturas diferentes entre sus juguetes.
• Al llorar, coloque al niño sobre su pecho y dele suaves masajes en la espalda mientras le habla.

viernes, 14 de octubre de 2011

Guiainfantil.com

http://www.guiainfantil.com/educacion/malascostumbres/indice.htm

Guia para padre y maestros del desarrollo infantil y temas de interes.

Tabla de tiempo del sueño infantil

¿Cuánto debe dormir un bebé?

Hasta los seis meses de edad. El reloj interno de un bebé recién nacido todavía no está desarrollado. Entre el día y la noche, suelen dormir mucho, de 16 a 20 horas al día. En las primeras semanas, su sueño diurno suele interrumpirse a intervalos de 2 o 3 horas para sus tomas de leche. A partir de del segundo mes, podrá dormir durante periodos más largos de tiempo. A partir del tercer mes, los bebés suelen dormir un poco más por las noches, de 6 a 8 horas sin interrupciones, y unas cinco horas durante el día, lo que alivia bastante a los padres.
A los cuatro meses, la mayoría de los bebés suele dormir en su propia habitación. Es muy importante, en esta etapa, que los niños aprendan a dormir por sí solos, y que distingan entre el día y la noche para que ésta última esté relacionada con el sueño prolongado. La rutina de horarios y de actividades es la mejor forma para educar a los pequeños y que concilien mejor el sueño. Les dará más seguridad y tranquilidad.
De seis a doce meses. A los seis meses, el bebé ya dormirá siestas de tres horas durante el día y dormirá unas 11 horas durante la noche. En esta etapa, ya deben dormir por sí solos. Cuando están enfermos necesitarán más atención y cariño, por lo que es normal que los padres les cojan en brazos y les mimen más, porque eso les hará sentirse mejor. Sin embargo, es conveniente que esta actitud no se alargue para que el bebé no coja el hábito. Cuando el bebé se despierta muchas veces durante una noche, puede que se sienta molesto por algo. Lo mejor es atenderlo y asegurarse de que todo está bien, es decir, que no tiene el pañal sucio o que no tiene calor o frío. Es aconsejable darle el chupete, acariciarle suavemente en su espalda o en la barriga, y punto. Cuánto más se acerca su primer cumpleaños, el bebé irá durmiendo paulatinamente un poco más por las noches.

¿Cuánto debe dormir un niño según su edad?

De uno hasta los tres años. En esta etapa los bebés suelen echar siestas más cortas, de una o dos horas, por lo que aumentará su sueño durante la noche, en una media de 10 a 13 horas. Se debe mantener una rutina de actividades antes del sueño: el baño, la cena, el cuento, la música (relajante) y ¡a dormir! Es un ritual que ayudará mucho a que los pequeños entiendan que el acto de dormir es una actividad y una necesidad más. A los dos años, el niño ya podrá elegir el pijama que quiere usar, el peluche o el juguete con el que quiere dormir y el cuento que quiere que le cuente. Eso le hará partícipe de la rutina.
De los tres a los seis años. A los 3 años, los niños suelen dormir una siesta de una horita, y por la noche necesitan de 10 a 12 horas de sueño para sentirse descansados. A partir de los cuatro años, muchos ya dejan de dormir la siesta. Depende mucho del carácter y de las necesidades de cada niño.
De los seis a los nueve años. Durante estos años, los niños necesitan aproximadamente 10 horas de sueño durante la noche. Es importante que antes de que los niños se vayan a la cama, disfruten de un momento en privado con sus padres para conversar, compartir secretos, cuentos o música. Es una buena forma para prepararles para el sueño.
De los 10 a los 12 años. A estas edades, los niños sólo necesitan alrededor de 9 horas de sueño durante la noche. Todo dependerá de cómo esté de relajado o cansado.

Terrores nocturnos

¿Qué son los terrores nocturnos?

Durante una noche típica, el sueño pasa por una serie de fases. Cada una de ellas se asocia a una actividad cerebral particular, y la fase de movimientos oculares rápidos (MOR o REM en inglés) es cuando tienen lugar la mayoría de sueños.
Los terrores nocturnos ocurren durante el sueño no REM. A diferencia de las pesadillas (que ocurren durante el sueño REM), un terror nocturno no es un sueño desde el punto de vista técnico, sino más probablemente una súbita reacción de miedo que tiene lugar durante la transición de una fase de sueño a otra.
Los terrores nocturnos suelen ocurrir de dos a tres horas después de que el niño concilie el sueño, cuando tiene lugar la transición desde la fase de sueño más profunda no REM a la más superficial de sueño REM, la etapa en que se producen los sueños. Por lo general, esta transición sucede con suavidad. Pero en ocasiones el niño se agita y se asusta —y esa reacción de miedo es el terror nocturno.
Durante un terror nocturno, un niño puede incorporarse y sentarse en la cama súbitamente y ponerse a chillar o gritar como si estuviera sumamente angustiado. La respiración y el ritmo cardíaco se le pueden acelerar, puede empezar a sudar, a agitarse y a comportarse como si estuviera sumamente alterado y asustado. Al cabo de unos minutos o algo más, el niño se calma y se vuelve a dormir plácidamente.
A diferencia de las pesadillas, que se suelen recordar, al día siguiente los niños no tienen ningún recuerdo del terror nocturno porque estaban dormidos mientras ocurrió —y no tienen imágenes mentales que evocar.

¿Cuál es su causa?

Los terrores nocturnos están provocados por una hiperactivación del sistema nervioso central (SNC) durante el sueño. Esto puede ocurrir porque el SNC (que regula la actividad cerebral durante el sueño y la vigilia) todavía está madurando. Algunos niños heredan una tendencia a esta hiperactivación; aproximadamente el 80% de los niños que tienen terrores nocturnos tienen un pariente que también los experimentó o bien que sufrió de sonambulismo (un tipo similar de trastorno del sueño) durante la infancia.
Los terrores nocturnos se han descrito en niños que:
  • estaban muy cansados, enfermos, estresados o fatigados
  • estaban tomando un medicamento nuevo
  • dormían en un entorno nuevo o lejos de su casa.
Los terrores nocturnos son relativamente poco frecuentes —solamente afectan a entre el 3 y el 6% de los niños, mientras que prácticamente todos los niños tienen alguna pesadilla de vez en cuando. Los terrores nocturnos se suelen dar en niños de entre cuatro y doce años, pero se han descrito en niños de solo 18 meses. Parecen ser un poco más frecuentes en los niños que en las niñas.
Un niño puede tener un episodio de terror nocturno aislado o varios antes de que este tipo de episodios desparezcan por completo. La mayoría de las veces los terrores nocturnos desaparecen solos conforme va madurando el sistema nervioso.

Cómo reaccionar ante un terror nocturno

Los terrores nocturnos pueden alarmar bastante a los padres, que suelen sentirse impotentes al no poder consolar a sus hijos. La mejor forma de reaccionar ante un terror nocturno es esperar pacientemente a que pase y asegurarse de que el niño no se hace daño al agitarse. Generalmente los niños se tranquilizan y vuelven a la placidez del sueño al cabo de pocos minutos.
Es mejor no intentar despertar al niño durante un terror nocturno. Esos intentos no suelen funcionar y, en el caso de que funcionen, lo más probable es que, al despertarse, el niño se sienta desorientado y confundido, por lo que probablemente le costará más tranquilizarse y volver a conciliar el sueño.
Los terrores nocturnos no tienen tratamiento, pero usted puede contribuir a que no sucedan en primer lugar. Pruebe lo siguiente:
  • Reduzca el estrés a que está sometido su hijo.
  • Establezca y mantenga una rutina para antes de acostar a su hijo que sea simple y relajante.
  • Asegúrese de que su hijo descansa lo suficiente.
  • No permita que su hijo se canse demasiado estando levantado hasta tarde.
Entender los terrores nocturnos puede reducir las preocupaciones de los padres y ayudarles a dormir bien por las noches. Pero, si su hijo tiene terrores nocturnos repetidamente, hable con el pediatra del niño por si fuera preciso consultar a un especialista en sueño.


Revisado por: D'Arcy Lyness, PhD
Fecha de la revisión: octubre de 2010

Entrevista a Miguel angel Verdugo "calidad de vida"